domingo, 15 de mayo de 2011

La eficaz campaña de Susanne Bier


Ya me lo olía; pero hasta hoy lo pude comprobar. Algo me decía que In a Better World (Hævnen, 2010) era una película con un desenlance convencional, previsible más allá de la mitad de la misma y donde no se encontrarían fisuras ni ambigüedades. Es así como les gustan a los repartidores del Óscar. Por alguna razón El laberinto del fauno no ganó ante aquella cosa muy políticamente correcta sobre un ex-oficial redimido de la Stasi. Por alguna razón ni Un profeta ni El listón blanco pudieron contra El secreto de sus ojos y la labor de convencimiento de Campanella. La campaña de la realizadora danesa Susanne Bier resultó muy eficaz. Ya antes la habían nominado por aquella telenovela bien realizada y bien actuada llamada Después de la boda, casualmente el mismo año en que se le robó la estatuilla a Guillermo del Toro. Apenas hace dos años otra de sus películas fue refriteada en Hollywood. ¿Cómo no iba a ganar ante el novato-en-la-tierra-del-ensueño Denis Villeneuve o ante ese filme tan deprimente de González Iñárritu? No importó que tanto Incendies como Biutiful fueran si no obras maestras, sí superiores. No, eso no importa en una de las categorías más impredecibles del Óscar: la de mejor película en lengua extranjera. De esta forma, Hævnen nos muestra las travesuras de dos niños marginados en su escuela. De ahí, por supuesto, a los problemas que enfrentan sus respectivas familias (viudez, separación). El argumento nos habla, sin tapujos ni sutilezas, de acoso escolar (eso que ahora llaman sin traducción bullying), de abandono, de confusión adolescente. Y, claro, cuando todo parece a punto de culminar en tragedia... ¿Para qué contar más? Todos sabemos que al tío Óscar le desagrada que se mueran los niños, incluso los malos. Más le encanta que esos niños malos se vuelvan buenos. Y por supuesto que todos los conflictos se resuelvan. Y así vivieron felices y comieron ya sabemos qué. No vale la pena desperdiciar más tinta en esta preciosura que, con bastante menos presupuesto, habría terminado en el canal Hallmark.

El avance: http://www.youtube.com/watch?v=ava0Rn8nrVs

Nota al pie: Ahora sí, con menos obligaciones laborales, viene el artículo sobre la más reciente de Álex de la Iglesia, un señor que ni con todas las campañas del mundo podría ganar un Óscar. Y eso no es nada malo. Al contrario.