jueves, 29 de julio de 2010

Dolan, camino a la cumbre


Aunque tal vez en México no interese mucho, la nueva sensación en el mundillo cinematográfico quebequense se llama Xavier Dolan. En Montreal le han llovido los elogios. Algunos lo tachan de esnob, arrogante y presumido. Con todo y todo ya lleva dos largometrajes en su haber.
Este joven de apenas 21 años dejó los estudios formales para dedicarse de tiempo completo al cine y la apuesta lo benefició a tal grado que su notoriedad ya puede calificarse de omnipresente. Claro, dentro de la provincia francófona de Quebec. Al menos, Dolan ya no está obligado a realizar trabajos alternos para sustentar la pasión por contar historias a través del cine. Su primera película J'ai tué ma mère (algo así como He matado a mi madre, 2009) fue además de sorprendente debut el boleto que lo llevó al festival de Cannes. Claro, no en la selección oficial sino en la Quincena de Realizadores. Ahí ganó algunos premios poco impresionantes (sobre todo por su juventud) y eso lo convirtió -otra vez, dentro de las fronteras de Quebec- en un director laureado internacionalmente.
J'ai tué ma mère nos presenta como personaje principal a Hubert Minel (el mismo Dolan), un joven homosexual, rebelde, "problemático" y bastante berrinchudo que discute constantemente con su madre Chantale, una mujer a la que él percibe como ridícula, ignorante y boba. De forma paralela se nos muestran los primeros escarceos amorosos del muchacho. Con unas actuaciones loables (especialmente la de Anne Dorval como la madre) y un sentido de la estética atractivo aunque no del todo auténtico, Dolan se presenta en este debut con ciertos tintes autobiográficos como una promesa muy firme y deslumbrante.
Luego vino el 2010. La historia de Dolan se repitió de forma casi idéntica. Dirigió un nuevo crédito titulado Les amours imaginaires (algo así como Los amores imaginarios, 2010). Con esta cinta, viajó por segunda vez en dos años consecutivos a Cannes, esta vez invitado en la sección "Un certain regard". No recibió ningún premio. Pero igual la prensa especializada de Quebec subrayó su carácter internacional como si la película se hubiera estrenado en todas las salas del mundo. Internacionalizarse en la "belle province" significa ser medianamente conocido en Francia. Pero ésa es otra cuestión.
Los amores imaginarios nos presenta a dos amigos veinteañeros, Francis (otra vez Dolan) y Marie (Monia Chokri), que tras conocer a un joven efebo de nombre Nicolas (Niels Schneider, ente que parece sacado de la mismísima Muerte en Venecia) empiezan a fantasear con él, lo invitan a salir, lo llenan de regalos y todo eso sin ni siquiera saber si él en algún momento podría corresponder sus atenciones. Algunos críticos calificaron a Dolan como una mezcla entre Woody Allen, Pedro Almodóvar y Wong Kar-Wai (¿?). Es verdad que hay influencias innegables. Marie -con una interpretación notable de Monia Chokri- se viste con diseños vintage (o arcaicos), con toque de chica Almodóvar. Las largas escenas de caminatas en cámara lenta recuerdan a Deseando amar. La referencia a Allen se me escapa por completo. Sin embargo, poco a poco Dolan se va haciendo de un universo propio con personajes que tienen sus raíces en la cultura quebequense y, de forma más específica, en Montreal. Lo que se presta más al vituperio, sin embargo, es la incapacidad -con intención o sin ella- de sostener este triángulo más allá de la corta duración de la cinta. Tanto así que Dolan se ve en la necesidad de intercalarla con entrevistas -no sé si falsas o verdaderas- sobre otros amores imaginarios que a mi modo de ver están metidas con calzador. Al final, empero, la sensación ante Les amours imaginaires es satisfactoria y sobre todo por la participación de la actriz Monia Chokri quien le da buena réplica a Dolan y además atempera la sospecha de narcisismo que pueda caer sobre un cineasta que decide a su vez actuar en un rol principal dentro de su propia película. Ni qué decir de la excelente banda sonora que nos hace descubrir otra versión de Bang Bang, esta vez en italiano (luego de la de Nancy Sinatra en Kill Bill) y bajo la voz de la gran Dalida.
Por lo pronto, Dolan -guionista, director y actor- ya prepara su siguiente largometraje. Ya veremos si su carrera, con los años, termina consolidándose.

El avance de J'ai tué ma mère: http://www.youtube.com/watch?v=tDa0CkKjfsk
El avance de Les amours imaginaires: http://www.youtube.com/watch?v=6gCPIof4kNQ