domingo, 6 de junio de 2010

Pifias de la distribución para el cine coreano


No deja de sorprenderme la forma en que las cintas son distribuidas en mi país y más particularmente en La Laguna. Tomemos un ejemplo de Corea y de algunos de sus directores más reconocidos en el mundo. Chan-wook Park, a quien más de un cinéfilo recuerda por su trilogía de la venganza, presenta en el festival de Cannes de 2009 la película Sed de sangre (Thirst, 2009) y con ella gana el premio del jurado, trofeo compartido con Fish Tank (el comentario a esta última aquí). Hace ya bastante tiempo vi Thirst en DVD y apenas tiene fecha de estreno en México para el 16 de julio. Aunque no es de lo mejor de Park -de él me quedo con Oldboy y Señora Venganza- no deja de ser interesante. Mientras tanto, bodriazos que no valen ni la mitad del boleto de entrada se estrenan el mismo día alrededor del mundo.
El cine coreano emerge como uno con voz y estilo propios. Mientras sus directores parten y en muchos aspectos se educan con el cine hollywoodense, subvierten las convenciones del mismo de tal forma que la trama nunca resulta predecible ni aburrida. Aunado a eso, está ese humor que desde un punto de vista occidental podrá parecer retorcido; pero que a mí me llama mucho la atención y hasta me gusta. Además de Chan-wook Park está su colega Joon-ho Bong, responsable de El huésped (The Host, 2006). Este fin de semana renté El huésped y fui a ver su siguiente largometraje: Mother (Madeo, 2010). Madeo es la historia de una mujer interpretada por Hye-ja Kim -actriz que según tengo entendido es la madre por excelencia de la televisión coreana- y de su hijo (Bin Won). El hijo tiene un retraso mental y por esta razón su madre se preocupa por él. Una noche en que se suponía iba a encontrarse con un amigo, el muchacho se emborracha y al día siguiente sin recordar muy bien lo ocurrido es acusado por la muerte de una jovencita. La madre del muchacho hará hasta lo imposible por probar que su hijo es inocente. Bong es tan hábil que transforma lo aparente y refresca un género ya tan manido como el del suspenso. De nueva cuenta, como lo hizo en El huésped, el género de la cinta es un pretexto para dramatizar la lealtad hacia un miembro de la familia en problemas. En fin, muy recomendable aunque tarde según mis cálculos de uno a dos años en llegar allá.
A todo esto, ya se estrenó en el DF El secreto de sus ojos (el comentario aquí) de Campanella. ¿Hasta cuándo llegará a los cines de Torreón?

El avance de Mother: http://www.youtube.com/watch?v=KPcijFQ4PpU