domingo, 13 de marzo de 2011

Alegoría involuntaria de nuestros tiempos


Hace poco vi una cinta oriunda de nuestro país que intentaba retratar, sin haber ninguna distancia histórica de por medio, el clima actual de violencia a través de una sátira. Era sin duda un esfuerzo bien intencionado. Se llamaba El infierno. A pesar de las muchas alabanzas que dicho filme recibió en su momento, a mí me pareció sin embargo hasta cierto punto fallido por carecer por completo de sutileza. Tal vez en México, eso de la sutileza no se nos da muy bien. Es común que al público mexicano en general se nos trate como a los hijos de Kynodontas y se nos apunte con un dedo índice hacia donde debemos mirar quitándole todo el sabor a un descubrimiento propio. Tan sólo unas semanas después rento una película que parecería una alegoría involuntaria de ese mismo clima de violencia. Involuntaria porque dudo que el director de Monsters (2010), el británico Gareth Edwards, haya intentado en lo más mínimo hacer alusión a la realidad del México contemporáneo con su película de ciencia ficción. Si ni hablar español sabe. Sin embargo, al verla no dejé de sentirme incómodo ante un mapa de México con el norte pintado de rojo indicando que ésa era una zona infestada de alienígenas asesinos y en extremo peligrosa. No digo que esta cinta sea sutil; pero sí me pareció que éste es un mejor camino para trasladar a la ficción lo que acontece ahora. Al menos, para mí la sutileza me convence más que la obviedad simplemente porque con la primera siento mi inteligencia menos subestimada.
En su ópera prima, el experto en efectos especiales que es Edwards nos presenta a un fotógrafo al le dan dado la misión de escoltar a la hija de su jefe al otro lado de la frontera. La joven, siendo una turista estadounidense, ha sido sorprendida por un ataque de una de las criaturas gigantes contra su hotel. Éste es un México invadido por monstruos extraterrestres enormes con forma de pulpo que ni siquiera una muralla en la frontera con los Estados Unidos podrá contener. Los bombardeos provenientes del país del norte por los cuales muchas personas en México usan máscaras de gas también serán inútiles para exterminarlos. Los alienígenas han estado en su nuevo lugar de residencia tantos años que ya se han vuelto parte del paisaje. Nadie se sorprende por ellos o por la devastación y las muertes que dejan a su paso. Así Andrew Kaulder (Scoot McNairy) y Samantha Wynden (Whitney Able) tendrán que encontrar la manera de cruzar por la zona infectada hasta llegar al territorio dentro del que, piensan, estarán seguros. Pronto una relación nacerá entre la hija de papá a punto de casarse y el periodista sólo interesado en obtener una fotografía de un monstruo vivo.
Filmada con cámara sobre el hombro, contando con un equipo de muy pocas personas y teniendo como escenario diferentes países (además de México figuran Guatemala, Costa Rica, Belice y Estados Unidos), Monsters es un trabajo casi personal con resultados muy halagadores. En Hollywood, siempre listos para apropiarse del talento ajeno, ha llamado de tal forma la atención que ya comparan a Edwards con el fenómeno causado hace algunos años por el sudafricano Neill Blomkamp y su Sector 9. Es verdad que la geografía presentada en Monsters es surrealista (por describirla de algún modo). Ahí aparece, citando un ejemplo de muchos, una pirámide guatemalteca a pasos de la frontera con Estados Unidos. Ni hablar de los acentos de los “nativos”. Sin embargo, como espectador y sin que Edwards intentara llevarme hacia allá, no puedo dejar de pensar que en mí, al menos, Monsters funciona como una alegoría de lo acontecido en años recientes dentro de México. Eso es lo que una buena película de ciencia ficción debe lograr: la sensación de que tanto extraterrestre, tanto mutante asesino y tanta jalada nos conduzca finalmente a una reflexión de la realidad. Eso -y no si el presupuesto entero se fue en escenas confeccionadas por computadora que saldrán en pantalla durante tres segundos- termina siendo lo importante. Una vez más se comprueba que en este género no se necesita el presupuesto millonario para atraer la atención, sino sólo contar con una historia atrayente y unos personajes con los cuales se pueda conmover el espectador. En suma, Monsters es una ópera prima que promete. Aún no cuenta con título en español ni fecha de estreno para México.

El avance: http://www.youtube.com/watch?v=a-2aTT2SvGo