viernes, 25 de febrero de 2011

Mis Oscar's predictions, señora bonita


Es el jueves 24 de febrero de 2011, día de la bandera. Cuando estoy a punto de salir de la televisora donde trabajo, Carmenchu de los Monzones sale de su oficina como haciéndole honor a su apellido. Sale de su madriguera con el pelo revuelto, los ojos enrojecidos y la boca llena de quién sabe qué porquería. Carmenchu echa un grito ininteligible sólo para mí que llevo poco tiempo bajo su mando. Ruego que no sea mi nombre. Pero en cuanto traga los cacahuates japoneses que ha estado masticando queda muy claro que la productora del programa matutino en el que colaboro requiere una vez más de mi presencia. "Michelito de mi alma, rey santo de la vida y del amors, engarróteseme ahi, no te me vayas todavía." Carmenchu apenas se ha enterado de que la entrega del Óscar es el domingo y necesita que en mi cápsula fílmica dé algunas predicciones para no desentonar con la bola de paleros, oligofrénicos y lameculos del cine hollywoodense que en la última semana se han dedicado a escupir augures al más puro estilo de la decrépita astróloga Giovanita. Trago saliva. ¿Cómo adivinar los gustos de un grupo de carcamanes pasados de moda, ñoños, cursis y a un paso del sarcófago? Mucho menos cuando no he visto ni pienso ver absolutamente todas las películas nominadas. "Carmenchu", argumento, "si ni siquiera se han estrenado en Torreón muchas de ellas." "Ay, adorado de mi corazón, pues a ver cómo le haces porque si mañana no me traes tus predicciones ya sabes dónde queda la puerta." Entonces su huesudo dedo de bruja se dirige hacia el sitio por todos conocido. Otra vez, como ocurrió en diciembre con mi "Top Ten List", el Internet es mi aliado. Sólo tengo que teclear en un buscador "Oscar's predictions" para sacar una lista con los nombres que en todas partes (radio, televisión y prensa) repiten hasta el hartazgo. Al siguiente día estoy frente al lente mirón de las cámaras, frente al resplandor cruel de los reflectores tragando saliva. Es mi momento de brillar:
"Señora bonita que nos mira desde casita... qué alegría retener su atención. No le cambie. Quédese con nosotros en el canal 25 Laguna. Aquí estamos de nuevo en la sección de cine con algo muy, muy especial. ¡¡Las predicciones del Óscar!! Aquí y sólo aquí en su revista matutina Solecito de la Mañana las escuchará primero. De mí se acordará este lunes cuando todos sepamos ya quiénes serán las consentidas del máximo galardón en el séptimo arte, el arte de la cinematografía. No sea aguada ni se ponga gruñis. Haga sus apuestas con la comadre. Organice su fiesta temática del Óscar invitando a las vecinas y a los chamacos de las vecinas porque ya ve que estamos urgidos de distracciones con tanto balazo. Qué importa que no hayan llegado la mayoría de las películas nominadas a Torreón, nosotros que vendríamos a ser lo que se dice de mucho mundo le diremos aquí y ahora cuáles son las mejores cintas y, por lo tanto, las que ganarán el oro en esta glamorosa y tan esperada noche de domingo.
Comencemos por una categoría que nos interesa mucho a lo que es toda la sociedad mexicana: mejor película extranjera. Aquí no hay ninguna duda de que ganará Biutiful de nuestro compatriota y exiliado de lujo Alejandro González Iñárritu. Todos, incluidos los sabios señores de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, saben que nuestro México necesita buenas noticias y un Óscar para una película mexicana filmada en España pondría muy contentos no sólo a los involucrados en la hechura de esta obra maestra sino al mismísimo señor presidente de la república que de seguro a los minutos le estaría llamando al "Negro" estimado para felicitarlo por haberse llevado un Óscar a nombre de todos nosotros, los mexicanos. Ya le digo, señora preciosa. Saque de una vez la botella de tequila para brindar por este triunfo que ya nos deben desde hace mucho tiempo.
Pasemos a la categoría de mejor actor de reparto. Aquí tampoco hay dudas. Quien debe ganar es ni más ni menos que Christian Bale por su papel de ex boxeador drogadicto en El peleador. Ya sabemos que no hay interpretación mejor que aquélla en la cual el actor logra transformarse, bajar de peso y entrenarse para parecer un ex boxeador drogadicto. Injusto sería que no le concedieran la estatuilla a Bale porque ya le están debiendo una desde que nos sorprendió como Batman. Y yo le aseguro que Melissa Leo, la gran actriz que hiciera de su madre en la misma película se llevará el Óscar a mejor actriz de reparto. Su esfuerzo por mime... perdón, mimetizarse en la matrona de lo que sería una familia de pugilistas sin duda nos hace recordar a todos los laguneros a una que otra adorable mamá de nuestros queridos boxeadores oriundos de la Comarca.
Y a lo que sigue. Nosotros que ya tuvimos la suerte de haber viajado al otro lado desde hace meses y de ver lo que vendrían a ser El cisne negro y El discurso del rey le anunciamos desde hoy que Natalie Portman y Colin Firth se llevarán los premios a mejor actriz y mejor actor respectivamente. Una en la piel de una bailarina descendiendo a los que son los avernos de la locura y el otro interpretando al tartamudo rey Jorge VI merecen coronar los muchos premios que han ganado en las últimas semanas con ni más ni menos que el codiciadísimo Óscar.
Finalmente tanto mejor director como mejor película tienen que ser para esa obra maestra llamada Red social. Por fin David Fincher, director de Seven, El club de la pelea y El curioso caso de Benyamín Botón, será reconocido como el ineludible cineasta que es pues su Red social no tiene competencia en la categoría de mejor película y siendo ésta la mejor película no tendría por qué no ser la ganadora a la mejor dirección. Señora adorada, el año 2011 en el Óscar pasará a la historia como el año de la juventud. Ser joven es lo de hoy. Usted que es joven de corazón me entiende perfectamente. Y es que dos jóvenes conducirán la ceremonia y yo le afirmo desde ya que esta cinta sobre cómo un estudiante de Harvard, Boston, Estados Unidos se convirtió en el multimillonario más joven del mundo será la gran ganadora. Como se lo dijimos en diciembre pasado, ésta es El ciudadano Kane del siglo XXI. Y Hollywood lo sabe muy bien.
Y ahí están las predicciones, señora bonita que nos mira desde casita. No se deje engañar por la competencia. Aquí las escuchó primero. De nosotros se acordará el lunes cuando nos hayamos enterado de quiénes son las consentidas del Óscar. Y no se desespere, señora preciosa, porque nuestros amigos de Cinépolis nos informan que ya no falta nada nadita para que todas estas joyas de la cinematografía internacional lleguen a nuestras tierras. Así que cómprese las papitas y el refresco de dos litros. Disfrute al lado del marido y de los chamacos de esta noche de domingo que estará rebosante de estrellas. ¡Buena ceremonia del Óscar!"
Se apaga la luz roja de las cámaras. Nos vamos a comerciales y salgo del set. Una vez más mi charlatanería no salió a flote. No he visto ni pienso ver El peleador. Biutiful me da flojera. Y ni siquiera tengo visa para ir al otro lado y chutarme El cisne negro, El discurso del rey y anexas. Ni siquiera dinero como para subirme a un autobús e ir de fin de semana a Saltillo o a Monterrey donde de seguro ya las están pasando. Sin embargo, Carmenchu me abraza despidiendo su acostumbrado aliento a cacahuate japonés. "Michelito, querido, no sabes cómo te lo agradezco, eres un amors." Nuestro programa está in, a la par de todas las otras revistas matutinas y emisiones sobre cine que, urbi et orbi, han dado las mismas predicciones. Soy tan persuasivo que ya Carmenchu anda organizando una fiesta para ver la ceremonia del Óscar en su casa. Todos los del programa están invitados. Yo, como "experto" en cine, no puedo faltar. Entonces maldigo mi destino. Qué bajo cae uno cuando anda persiguiendo la chuleta.