domingo, 17 de junio de 2012

Dos de Cronenberg

Puesto que sus menciones en la pasada temporada hollywoodense de premios no fueron muchas, la obra de David Cronenberg encuentra distribución limitada y tardía en nuestro país. Mientras se estrena en Canadá Cosmopolis, el crédito más reciente, en México ni siquiera Un método peligroso, el anterior, ha logrado ser proyectado en las salas de cine. Hasta esta semana. No me parece extraño. Apenas una nominación al Globo de Oro por mejor actor secundario para Viggo Mortensen y varios premios Genie (estos últimos por venir de Canadá resuenan poco). Todo lo dicho además aunado al hecho de que los dos créditos más recientes del cineasta originario de Toronto, luego de Una historia de violencia y Promesas peligrosas, se han volcado más hacia lo intelectual. Las dos más recientes cintas de David Cronenberg benefician el género ensayístico por encima del narrativo. No significa que no cuenten una historia sino que, dentro de la misma, se halla la intensa y nada condescendiente exposición de una serie de ideas difíciles de digerir para el llamado gran público.
La quijada amenazante
Me ocupo primero del penúltimo crédito. En Un método peligroso (A Dangerous Method, 2011) le vendría bien al espectador desempolvar sus libros de psicología de la secundaria y familiarizarse con términos como “ego”, “transferencia”, “libido”, “etapa anal” y, sobre todo, “psicoanálisis”. Durante el hilado de la trama se forma un triángulo —no del todo amoroso— entre tres personajes históricos: Carl Gustav Jung (Michael Fassbender), Sabina Spielrein (Keira Knightley) y Sigmund Freud (Viggo Mortensen). La toma abre con un carruaje a todo galope ilustrando la llegada de una paciente histérica de origen ruso-judío a la clínica suiza donde trabaja Jung. Habiendo estudiado las teorías de Freud sobre “la cura hablada”, Jung decide aplicarlas para analizar la mente de Sabina. Ahí descubrirá maltratos y abusos que han convertido a la muchacha en virginal aspirante a masoquista. La joven mujer, con el paso de los años, se recupera e incluso se interesa en el campo de la psicología para a su vez ayudar a otros pacientes. Jung, por su parte, estrecha lazos con Freud. Éste ve en aquél a su sucesor. Ante la educación protestante de Jung, Freud le envía al libertino colega Otto Gross (Vincent Cassel) para que las ideas del uno y del otro se nutran. El instinto, para Gross, debe ser liberado. Un cierto orden, para Jung, no debe ser subvertido. Una vez que Gross huya de la clínica, la situación encuentra su deterioro cuando Jung se convierta en el amante de Sabina. Mientras, la esposa de Jung (Sarah Gadon) calla. Y más adelante el diálogo entre mentor y alumno se romperá sin remedio.
La hechura de Un método peligroso es impecable. Despliega excelentes ambientación y vestuario. Las potentes actuaciones por parte de quienes interpretan a los dos precursores del psicoanálisis no pueden ser ignoradas. En cuanto a la de Keira Knightley, aunque no es mala, tengo mis dudas sobre si era o no la actriz ideal para interpretar este papel. A la actriz de origen inglés le salen perfectos los roles de señorita orgullosa o esnob como se comprueba en Orgullo y prejuicio o Expiación, ambas de Joe Wright. Sin embargo, en el caso de Sabina Spielrein —con ese neutral acento centroeuropeo y los ataques de histeria con prognatismo forzado— hacen que el espectador se concentre más en su quijada amenazante (al menos, esto no se encuentra en 3D) que en su desenvolvimiento histriónico. Buen contraste hace la debutante, también originaria de la ciudad natal del director, Sarah Gadon como la esposa abnegada de Jung. A esta joven actriz Cronenberg la vuelve a emplear para su siguiente crédito: Cosmopolis. A final de cuentas, Un método peligroso sí califica como una buena cinta donde una actuación dudosa no la descarrila. Sin embargo, la revisito pensando que tal vez el drama de época no sea el campo donde mejor se desempeñe su realizador.
Peregrinaje en limosina
Me ocupo ahora del crédito más reciente del director. Pasamos de principios del siglo XX a una época no muy distante en tiempo a la nuestra. En este mundo de crisis financieras y ciber-dinero es mucho más fácil para los jóvenes alcanzar las cifras multimillonarias que antes se lograban amasar a lo largo de una vida entera. Ahí está el ejemplo de Mark Zuckerberg. En cierta forma, Cosmopolis (2012) está constituida como un espejo a las reacciones tanto interiores como exteriores que causan este tipo de figuras del mundo contemporáneo. Odio en la mayoría de los casos. Un cierto sinsabor amargoso en la boca ante la injusticia de que un imberbe tenga a su disposición el mundo entero. Si Un método peligroso se esfuerza dentro de su ficción por recordarnos muchas de las ideas de Jung y Freud, esas mismas exploraciones hacia lo más profundo de la psique que transformaron tan profundamente la cultura; Cosmopolis lleva el intercambio mucho más lejos reduciendo incluso al mínimo la narrativa para convertir la experiencia en un ensayo quizás demasiado cerebral para su propio bien. Para colmo, quien lleva el rol principal no es otro que el vampiro ídolo por excelencia de las adolescentes: Robert Pattinson.
Eric Packer (Pattinson) le dice a su guardaespaldas que necesita un corte de pelo. Torval, el alto e imponente guarura, le advierte que la situación en las calles de Nueva York es muy peligrosa para un joven multimillonario de Wall Street como él. Tal dato a Eric no le importa en lo más mínimo y se sube a la limosina de lujo. En este peregrinaje por las calles de un Nueva York del siglo XXI Eric hallará a todo tipo de personajes que blanden largos discursos sobre un ambiente que podría resultar cada vez más familiar: caída estrepitosa de la moneda china, ruina inmediata para los multimillonarios, colapsos financieros mundiales, protestas violentas por parte de anarquistas en las calles y, sobre todo, el encapsulamiento del joven rico dentro de un vehículo que lo aísla y lo vuelve insensible ante todo a su alrededor. Por qué. Simplemente porque así lo ha elegido. Porque posee el dinero suficiente para cristalizarlo. Eric no es muy diferente al otro muchacho: ése que anda a pie con el iPod a todo volumen o que ni siquiera mira a los demás transeúntes mientras escribe algo en sitios de redes sociales.
La claustrofobia sentida ante el limitado espacio del personaje principal —que sólo en pocas ocasiones se bajará de la limosina— se transmite a los espectadores del filme. No hay ninguna expansión de este universo en una pieza que tal vez encontraría su entera trascendencia sobre el escenario de un teatro. No sorprende que Cronenberg haya pasado de un año a otro del drama de época a este largometraje de huis clos basado en una novela de Don DeLillo donde, de acuerdo con el propio cineasta, el trabajo de guión consistió en tomar los diálogos de la obra original. Sí, muchos diálogos. Sólo en un filme del director canadiense se escucha decir “próstata asimétrica”. Largos discursos. Tal vez demasiados para lo que la atención del espectador sea capaz de digerir. El reparto, empero, hacen algo más atractivo el peregrinaje. Además de histriones de origen canadiense como Durand, Gadon (de nuevo como esposa glacial) y el montrealense Jay Baruchel; también aparecen Juliette Binoche, Samantha Morton, Mathieu Amalric y finalmente Paul Giamatti. A diferencia de Un método peligroso, Cosmopolis se siente mucho más por sus temas como un filme enraizado en tierra cronenbergiana. Además de que resulta sumamente oportuna para los tiempos que vivimos. Sin embargo, tendrá una distribución y una acogida en extremo limitadas por sus alcances mucho más ensayísticos que narrativos. Eso incluso con la presencia de un ídolo juvenil como Pattinson. Con desconocida fecha de estreno para México.

Un método peligroso (A Dangerous Method, 2011). Dirigida por David Cronenberg. Producida por Jeremy Thomas. Protagonizada por Michael Fassbender, Keira Knightley, Viggo Mortensen, Sarah Gadon y Vincent Cassel.
Cosmopolis (2012). Dirigida por David Cronenberg. Producida por Paulo Branco y Martin Katz. Protagonizada por Robert Pattinson, Sarah Gadon, Kevin Durand y Paul Giamatti.

El avance de Un método peligroso: http://www.youtube.com/watch?v=corhrYeiRj4
El avance de Cosmopolis: http://www.youtube.com/watch?v=0WpEc-rJQ3s