domingo, 4 de abril de 2010

Obsesión psico-sexual y suspenso en Egoyan


Las últimas cintas del canadiense nacido en Egipto pero de origen armenio Atom Egoyan no han tenido para mí ni la trascendencia ni el empuje de, por ejemplo, la memorable Dulce porvenir (The Sweet Hereafter, 1997), largometraje en su momento ganador de premios importantes en Cannes. Adoration (de 2008 y cuyo título en español ignoro) desplegaba una vez más la narrativa fragmentada que ha sido durante años el sello de Egoyan para con ella encapsular una historia de juegos de ficción y realidad desde la perspectiva de una familia cuyos miembros cargan con culpas de años además de darle una tenue embarrada de actualidad con el tema del terrorismo. Algo bueno, sí, pero muy a secas. Igual sensación me deja Chloe (2009).
Sin contar con un rombecabezas narrativo -en principio de su carrera interesante y ahora ya lugar común de su filmografía- el crédito más reciente de Egoyan contiene sus buenas dosis de obsesiones y recuentos sexuales -otra vez, ¿ficción o realidad?- también característicos en otras de sus obras. Quien lleva a cuestas con todos sus años y su madura belleza el rol principal no es el personaje que da título al filme. Es, en cambio, Julianne Moore como la doctora Catherine Stewart, ginecóloga de vida sumamente acomodada en Toronto. Ya pasados los cuarenta Catherine se siente abrumada por su inseguridad y la sospecha de que su esposo -un profesor rodeado de jovencitas- le es infiel. Todo empieza cuando él decide no asistir a una fiesta sorpresa de cumpleaños y ella descubre en su celular una fotografía con una alumna.
Liam Neeson es David Stewart, el esposo blanco de las sospechas que es visto por su mujer como un ser humano cada vez más atractivo con la edad mientras ella, quizás por mensajes de una sociedad pegada a la teta de los medios masivos y obsesionada con la lozanía, se ve ya sumida en la decadencia de su poder sexual. De la interpretación de Neeson, aun sin ser conocida, ya se habló un año atrás pues era esta película la que realizaba cuando su esposa en la realidad, Natasha Richardson (hija de Vanessa Redgrave) se accidentó en Mont-Tremblant, Quebec, para luego morir inesperadamente.
El punto de desequilibrio en Chloe será quien le dé nombre a la experiencia fílmica: Amanda Seyfried. Quien fuera Sophie en Mamma Mia! y amiga nerd de Megan Fox en Jennifer's Body ahora se ha convertido en uno de los rostros más choteados de la temporada primaveral dentro de los avances en las salas de cine. La joven, rubia y bella Amanda está en por lo menos dos cintas románticas próximas a estrenarse. Quizás su cinta más impopular sea ésta donde, desde el comienzo, nos dice cuál es su añejísima profesión y cómo se esfuerza por complacer a los hombres que la contratan. Chloe es una prostituta de altos vuelos que hace negocios en el barrio donde trabaja Catherine y que luego será contratada por ella para averiguar y al mismo tiempo comprobar que David es capaz de serle infiel. Los encuentros entre las dos mujeres en los cuales Chloe cuenta de forma explícita los juegos amatorios que realiza con David detonarán sentimientos peligrosos no sólo en quien escucha sino también en quien cuenta. De esta forma, Chloe terminará -pese a su larga experiencia- amando por primera vez a quien la ha contratado. Para colmo, el plan oculto del despecho después también involucrará a Michael, el hijo adolescente de los Stewart.
Continuando con sus temáticas "sólo para adultos", con un suspenso muy contenido y despojado de los juegos narrativos -en este caso, también de la presencia de su esposa y actriz de cabecera la libanesa Arsinée Khanjian- Atom Egoyan sigue colocando ladrillos a su muy particular universo. Éste, sin embargo, no ha sido el mejor de ellos tal vez porque ya el creador canadiense necesita darle un giro novedoso a su cine. Esperemos que eso llegue pronto.

El avance: http://www.youtube.com/watch?v=fhYiQNmI1VI

Nota al pie: Hoy, siete de abril, me acabo de enterar que Chloe de Egoyan se llamará Una propuesta atrevida en México. Gracias, imbéciles que rebautizan las películas en nuestro país.