miércoles, 2 de diciembre de 2009

Increíble homenaje a Kafka


Sí, soy teleadicto irredento. Desde chiquito. Qué le voy a hacer. Aunque actualmente son pocos los programas de televisión que sigo, los sigo devotamente. Que nadie me interrumpa cuando los estoy viendo. Que nadie se atreva a hacerlo. Si los están pasando en la tele no contesto el teléfono. No pelo a nadie. Lo más importante es el programa lo suban o no a YouTube tres horas después. Todo esto para decir que en recientes meses veo Los Tudor (telenovela anti-histórica), La oficina (sitcom que se hace pasar por falso documental), Padre de familia (Los Simpson del siglo XXI) y The Amazing Race, el único reality show que aguanto por tratarse de un rally alrededor del mundo (sí, a veces hasta en el estilo pseudo-intelectual de Dan Brown).
Pues el domingo pasado, mientras los equipos se encontraban en Praga, le hicieron un increíble homenaje al autor de La metamorfosis. Para pasar la prueba los concursantes entraron a una sala llena de teléfonos que sonaban sin tregua. Debían levantar el auricular y únicamente en cinco de ellos les darían una pista. La pista eran cinco letras: F, R, A, N, Z. No precisamente en este orden, por supuesto. Después pasaban a otra sala donde los esperaban dos burócratas detrás de un escritorio. Éstos les daban un formulario que tenían que rellenar y en la parte de abajo hallarían el espacio para las cinco letras. Si no lograban formar la palabra "FRANZ", uno de los burócratas sacaba un sello con una terrible equis y rechazaba su formulario. Si acertaban, el burócrata sacaba otro sello que decía "KAFKA" y les entregaba la siguiente pista para continuar en la carrera. El equipo conformado por dos Globetrotters (los basquetbolistas de Harlem, no la gente de estatura normal que se dedica a recorrer el mundo), increíblemente, fue eliminado por culpa de esta prueba. Jamás pudieron formar la palabra: "FRANZ".